viernes, 7 de noviembre de 2008

Manda güevos.

Hace un par de días leí una noticia que vuelve a ponerme un tanto nervioso. Y en esta ocasión no es por el contenido de la noticia, sino por el tratamiento que se le da. En un principio pienso que es cosa del diario en el que la leo, o del periodista o del redactor que la firma, cuyo nombre por cierto no aparece. El caso es que cuando me decido a escribir sobre el asunto veo que la fuente es Europa Press, y que aquel diario en el que en un principio la leí sólo reproduce, textualmente, los primeros párrafos de la información, excluyendo el resto que interpreto que considera de menor importancia. Esto mismo ocurre en al menos otros cuatro medios locales, cosa que me cabrea mucho más y que no me incita a pensar precisamente bien de la profesión de periodista.

Pero vayamos por partes. La noticia en cuestión, que reproduzco aquí en su totalidad y que os recuerdo que no se publica entera en ninguno de los diarios (de ningún color) en los que la he leído, es la que sigue:

Sevilla.- Tribunales.- Un total de 343 hombres fueron condenados el año pasado por delitos de violencia machista.
SEVILLA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un total de 343 hombres fueron condenados en Sevilla el pasado año 2007 por delitos de violencia sobre la mujer, al mismo tiempo que se dictaron otras 137 sentencias condenatorias por violencia doméstica no de género, es decir, de padres a hijos o de mujeres a hombres.

Fuentes judiciales informaron a Europa Press de que en el caso concreto de los condenados --343-- por violencia sobre la mujer un total de 168 individuos fueron condenados tras la celebración del pertinente juicio, mientras que otros 175 varones obtuvieron sentencias de conformidad.

En 2007 se celebraron un total de 665 juicios rápidos y se incoaron 7.847 expedientes entre diligencias previas y procedimientos abreviados, así como nueve sumarios, explicaron las mismas fuentes, que añadieron en cuanto a la relación entre la víctima y el agresor que de las denuncias registradas se desprende que 2.215 de los episodios de violencia de género eran de cónyuges, 1.309 ex cónyuges, 2.889 eran parejas de hecho, 1.365 ex parejas de hecho y, finalmente, 173 mantenían relación de noviazgo.

Las estadísticas ponen de manifiesto que las cifras relativas a los mismos delitos en el año anterior, cuando 71 hombres fueron condenados, son inferiores precisamente porque los juzgados específicos de Violencia sobre la Mujer, cuyo objetivo no es otro que el de agilizar los procesos relacionados con el maltrato de la mujer, llevaban poco tiempo en funcionamiento en el año 2006.

En lo relativo a la violencia no de género --temas que se llevan en el juzgado al que le toque por turno-- el año pasado se celebraron 140 juicios rápidos y otros dos juicios por el Tribunal del Jurado. Asimismo, se incoaron 1.448 expedientes entre diligencias previas y procedimientos abreviados, así como cuatro sumarios. En este sentido, los jueces dictaron 68 sentencias condenatorias y 69 por conformidad --137 en total--. En comparación con el año anterior, en 2006 fueron condenadas 350 personas por delitos de violencia doméstica no de género.

JUZGADOS DE VIOLENCIA DOMÉSTICA

Los juzgados de Violencia sobre la Mujer de Sevilla, al igual que Madrid y Barcelona, tenían previsto iniciar a partir de mañana un servicio de guardia para agilizar el servicio, si bien el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha pospuesto hasta el 1 de enero de 2009 el citado servicio de guardia.

El Pleno del CGPJ aprobó el 17 de julio establecer un servicio de guardia en los partidos judiciales con más de cuatro Juzgados de Violencia Doméstica, ante "la necesidad de actuar fuera del horario de audiencia" cuando es necesaria una "urgente intervención judicial" para celebrar juicios rápidos de faltas y decretar medidas cautelares como las órdenes de alejamiento.

El máximo órgano de gobierno de los jueces fijó como fecha de entrada en funcionamiento del nuevo servicio el 1 de noviembre, dando así un plazo de tres meses para la adaptación. Sin embargo, el Pleno pospuso el miércoles la entrada en vigor del nuevo servicio a petición de la Comisión de Modernización e Informática Judicial del CGPJ. De esta forma, el Ministerio de Justicia podrá llevar a cabo las mejoras organizativas que garanticen una adecuada coordinación entre los juzgados afectados, la Fiscalía General del Estado, la Policía Judicial y las comunidades autónomas implicadas.


Quien ya me conozca un poco sabrá por dónde voy. A los que no me conozcan tanto les explicaré que me alegra mucho que se haya condenado a tanto energúmeno maltratador, pero me toca la moral, por no decir otra cosa, que el maltrato de mujeres contra hombres no se considere, no ya violencia feminista, sino ni tan siquiera violencia de género. O sea, que el hecho de que cualquiera de vosotras le dé de hostias a un hombre no es delito, es una falta englobada en lo que se llama "violencia doméstica no de género". Lo que sí me gustaría saber ahora es si esto es una consideración de un periodista o lo es de la justicia.

El caso es que cuando sigo leyendo en Europa Press la parte de la noticia que no publican los demás comienzo a ver la luz. Y es que claro, no es que el periodista sea torpe, es que no hay juzgados de violencia de género, sino juzgados específicos de violencia contra la mujer. Y no voy a ser yo quien reivindique los juzgados específicos de violencia contra el hombre, pero no sería descabellado que los juzgados fuesen de violencia de género y también tratasen los casos de violencia de mujeres contra hombres, ¿verdad? ¿O estoy diciendo una estupidez?

Alguien me planteaba que si, en el caso de Sevilla, los juicios rápidos en este sentido fueron a 665 acusados y los condenados fueron 343, ¿qué ocurre con los otros 322 acusados? Pues no hace falta ser muy listos para darse cuenta de que fueron absueltos. Y la noticia no nos dice porqué fueron absueltos, pero cualquier femichista que se precie tendría clarísimo que es porque, en estos 322 casos y no en los otros 343 condenatorios, la justicia y el sistema en general son inequívocamente machistas y no funcionan. Pero también cabe la posibilidad de que los hechos no quedasen suficientemente probados o que las denuncias fueran falsas. En cualquier caso me preocupa tanto la posibilidad de que anden sueltos por la mi ciudad 322 posibles maltratadores según las femichistas, como que anden sueltas 322 posibles falsas denunciantes según yo mismo, y suponiendo que ni las femichistas ni yo tengamos toda la razón, en la calle habrá unos cuantos maltratadores y unas cuantas falsas denunciantes, además, claro está y no nos olvidemos de ello, de: Unas cuantas mujeres víctimas de violencia de género destrozadas y asustadas; unos cuantos hombres víctimas de falsas denuncias destrozados, asustados y estigmatizados; unos cuantos hombres que denunciaron el maltrato por parte de mujeres en juzgados ordinarios y estarán también destrozados y amargados sin saber cuándo serán atendidos sus casos; unos cuantos hombres y mujeres (con los hombres por delante para que las femichistas no me llamen machista) más destrozados y asustados todavía que no se atrevieron a denunciar; y unos cuantos hombres destrozados y despreciados que vieron cómo a sus maltratadoras las acusaron y condenaron por "violencia doméstica no de género".

Insisto en que la violencia es violencia sin apellidos y que empezando por uno mismo debemos hacer todo lo posible por minimizarla le pongan el adjetivo que quieran ponerle los colectivos cazadores de notoriedad.