sábado, 11 de febrero de 2017

La sorprendente Huelva de la TransAndalus.


Voy a intentar contaros mi última aventura como "bicimochilero" (bikepacker, o del que practica bikepacking, que lo llaman los anglohablantes).

En mis primeras salidas medio serias con la bici hice ya, casi sin quererlo, varios tramos de la TransAndalus entre Huelva, Sevilla y Cádiz. Esas buenísimas experiencias fueron alimentando al gusanillo aventurero, que por otra parte ya estaba bastante gordito. Hacer toda la TransAndalus de un tirón me llevaría mes y medio o dos meses y, entre que ni me considero preparado ni tampoco tengo ahora el tiempo necesario, asumí que de momento no me quedaba otra que ir haciéndola por tramos.

sábado, 21 de mayo de 2016

Pedaleando hacia la Puerta de la Caridad.

O hacia Bab el-Zakat, que lo mismo es según nuestros ancestros árabes y así llamaban al que hoy conocemos como Estrecho de Gibraltar. 

Tenía yo ganas de ir aumentando poco a poco mis recorridos en bicicleta, tanto en distancia como en dificultad, con vistas a ir ensayando y entrenando para futuros viajes que puedan llamarse como tales. Me apetecía algo entre la sierra y la costa.

Mi primera idea fue recorrer el Parque Natural de Cabo de Gata y la sierra de Nijar, pero por cuestiones de logística fue descartado casi a última hora, y lo más parecido que tenía a mano era, sin duda, nuestra amada Cádiz.

Aprovechando las vacaciones hago algunos cambios a la bici y la cargo con unos kilos extra entre herramientas y recambios, material de acampada, ropa y provisiones. Mi idea era cargar con todo lo necesario indispensable que me permitiese pernoctar plantando la tienda y comer algo donde la ocasión me pillase si así se terciaba o era necesario.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Quitando los ruedines.

Pues un poco de eso, de dar el salto, de ir un poco más allá en esta nueva afición, hay en este pequeño viaje que quiero contaros.

Hace ya unos meses que animado por Natalia y Robi decidí comprar una bicicleta que me hiciese más fácil empezar a hacer excursiones y rutas con la idea de, en un futuro no muy lejano, comenzar a viajar. Hay muchas formas de hacerlo en bicicleta, y creo que poco a poco voy encontrando la mía.

En este último año, desde que en enero empecé a recuperar mis viejas bicis y en abril me hice con la nueva, he registrado ya unos 1140 km en pequeñas y cortas excursiones.

Ya tenía ganas de plantearme nuevos retos y de paso vivir nuevas experiencias. De modo que me puse a buscar y encontré la ruta perfecta para un viaje de un par de días que de paso me llevaría a conocer uno de esos sitios por los que siempre he sentido curiosidad.

Después de estudiar las tablas de mareas para Sanlúcar de Barrameda y Matalascañas elijo la mejor fecha y allá que vamos. Llegado el esperado día 29 de noviembre el cielo se presenta despejado y amanece en Sevilla con 8ºC de nada.

martes, 17 de noviembre de 2015

Hola, buenas, ¿hay alguien por ahí?

Por cuestiones que no vienen al caso (sólo diré que están implicados Antoine de Saint-Exupéry y Hugo Pratt) he vuelto a este sitio que un mal día dejé abandonado. Me lo he encontrado en ruinas y daba un poco de miedo, pero he entrado. Le he dado un lavado rápido de cara y he puesto un poco de orden. He tirado algunas cosas y... Digamos que he pintado las paredes. ¿Quién sabe? Quizás si esto no se ha convertido en un desierto me anime a volver a escribir para quien quiera que ande por ahí.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Aviso.

Las espinas que me hieren crecen y me atraviesan desde un vacío en lo más hondo, de dentro a afuera, y asoman rasgando mi envoltura para mayor dolor de quien quiera que se atreva a acercarse demasiado.

lunes, 20 de agosto de 2012

Carmín.

A veces, cuando el carmín pide besos desde los espejos, cuando los cuerpos desean a gritos, aunque los corazones sigan llorando, a las almas aún se les escapa alguna sonrisa.

domingo, 17 de junio de 2012

Viaje al III Encuentro Nacional de amigos del Foro Royal Enfield.

Y digo del viaje porque no es del encuentro propiamente dicho, aunque algo cuento. Os aviso de que os espera una crónica larga, de modo que seguramente tendréis que leerla por episodios, pero prefiero ponerla entera a ir publicando partes, de modo que a vuestro aire.

El III Encuentro Nacional de Amigos del Foro Royal Enfield España ya es historia. Los pocos que hemos tenido la suerte de estar allí disfrutamos ahora con los recuerdos de los buenos momentos que hemos vivido desde que salimos de casa hasta que hemos vuelto. Y hemos vuelto todos sin más problemas que los puramente anecdóticos. Bien por todos.

Llevaba yo bastante tiempo dándole vueltas a cómo iba a ser este viaje aprovechando que mis vacaciones giraban alrededor de las fechas del encuentro. Estaba siendo ambicioso en mis pretensiones, aunque ya se encargarían los hijos de puta de siempre de joderme los planes, pero eso es otra historia. Los recortes nos joden a los de siempre y por tanto mi viaje también vería reducida su talla. Los planes eran subir a Benicassim en tres días y volver a Sevilla dando la vuelta a la península, aunque después lo dejé en volver en otros tres días aproximadamente. Pero pocos días antes recibo una llamada con una proposición que por sus réditos no convenía rechazar.

lunes, 29 de agosto de 2011

Mitad sureste de España en moto.

Prólogo:

Viajar a centro Europa; ese era el plan. Pero por unas u otras razones la cosa se quedó en nada. Aunque ahí estaba nuestro amigo Bruno (Moby) que nos había insistido más de una vez en sus visitas a Sevilla en que fuésemos a verle a su casa alguna vez. Y no nos hizo falta que nos insistiese demasiado porque estábamos deseando rodar por esas tierras que nos mostraba en sus relatos de este foro. El caso es que entre que sí que si no… se nos echó el tiempo encima y no tuvimos claro que íbamos ni cómo íbamos hasta pocos días antes. Por tanto, con las dudas que plantea cualquier viaje, ponemos rumbo a Castellón. Cierto es que algunos queríamos más y teníamos metido en la cabeza prolongar el viaje unos días y unos kilómetros.

El viaje empieza con la noticia, sin previo aviso para algunos, de que el grupo será, sí o sí, más numeroso de lo esperado, con los inconvenientes que esto conlleva y con la preocupación de que esto pueda suponer abusar de la hospitalidad de nuestros anfitriones en Oropesa. Pero con paciencia y buen humor nada supone un gran problema.

Hacia Castellón iríamos Ángel, Manuel y Alison en dos Harley Davidson Sporster 883, Anabel y Ángela en un Seat Ibiza rojo Ferrari, y Robi, Eva y éste que os escribe en tres Royal Enfield Bullet 500cc.

viernes, 6 de mayo de 2011

Crónica del Encuentro de Amigos del Foro Royal Enfield en Sevilla.


Prólogo.

Ya desde bastantes días antes del encuentro nos temíamos que la madre naturaleza no iba a ser compasiva con nosotros. Y lo que nos preocupaba era lo que vino a suceder; que el número de asistentes se vio muy reducido, sobre todo entre los que tenían previsto venir desde más lejos.

A pesar de nuestros esfuerzos para mantener la calma, los ánimos no estaban precisamente en lo más alto, y las dudas sobre cómo se iba desarrollar el programa del fin de semana no dejaban de planear sobre nuestras cabezas. Sabíamos que no iba a ser fácil y que la lluvia querría tener la última palabra, pero no estábamos dispuestos a permitírselo.

La lluvia tampoco es buena aliada de las cámaras digitales, por lo que las fotos en ruta tampoco son muy numerosas, aunque haberlas haylas y las escogeré de entre todos los que estuvimos allí.

En lo personal este ha sido un fin de semana muy especial, y he tenido el gustazo de repartirme entre buenos amigos y un nuevo miembro en mi familia, mi primer sobrino, Adrián. Cansado, eso sí, he terminado muy cansado. Pero también he echado de menos a alguna gente con la que nos hubiese gustado compartir todo esto.

Tampoco será esta la crónica de un largo viaje, porque ser anfitriones tiene la pequeña desventaja de que no te vas allá donde te convoquen subido en tu moto, pero tiene su encanto, y vamos a ver si soy capaz de transmitíroslo.

miércoles, 6 de abril de 2011

Recuerdos.

Cuando la vida nos lleve por caminos que nunca llegaremos a imaginar siempre nos quedarán los recuerdos. O tal vez ni eso.


José Mateo, un tío grande, muy grande, canta Hey Joe en el festival de música sevillana "Salta la tapia" acompañado por Silvio a la batería y su grupo, Luzbel. Corría el año de 1984.